{"id":876,"date":"2019-12-02T22:32:52","date_gmt":"2019-12-03T04:32:52","guid":{"rendered":"https:\/\/cies.online\/blog\/?p=876"},"modified":"2019-12-02T22:35:13","modified_gmt":"2019-12-03T04:35:13","slug":"como-abordar-el-tema-de-la-muerte-con-los-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cies.online\/blog\/como-abordar-el-tema-de-la-muerte-con-los-ninos\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo abordar el tema de la muerte con los ni\u00f1os?"},"content":{"rendered":"<p>Por<em>: <\/em>Lic. Ezequiel Mart\u00ednez Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puedo hablar de la muerte con mis ni\u00f1os? Es una de las preguntas que hacen los adultos cuando llegan por duelo a la consulta. Esta reflexi\u00f3n pretende ser de utilidad al lector que tiene un tema de la muerte y que no sabe c\u00f3mo abordarla con sus peque\u00f1os o al profesional involucrada en el trabajo de duelo infantil.<\/p>\n<p>Si bien es de suponerse, la enfermedad que amenaza con arruinar la integridad f\u00edsica y aniquilar la vida de quien la padece, es fuente de impetuosas emociones que conduce al paciente y a sus cercanos muchas veces a cuestionarse, a culparse o a moverse de manera desesperada con la intensi\u00f3n de encontrar respuestas; pero que muchas veces no las hay. Tener la sensaci\u00f3n de estar haciendo algo casi siempre es con la mejor intenci\u00f3n pues al enfrontar las circunstancias adversas se hace uso de todos los recursos que en ese momento se cuentan, pero que muchas veces por todo lo que se est\u00e1 viviendo, queriendo ahorrar la pena de otros y, m\u00e1s cuando se trata de ni\u00f1os, se act\u00faa ignorando las emociones y sentimientos, agudizando de esta manera aquello que se intenta evitar: el dolor y sufrimiento.<\/p>\n<p>Considero menester contemplar al momento de abordar el tema de la muerte con los peque\u00f1os, tener presente que este tambi\u00e9n es un asunto de la infancia pues los ni\u00f1os son curiosos y la muerte es un misterio. Es decir, el ni\u00f1o en cualquier momento ha convivido con ella, sin comprenderla; \u00a0la percibe, registra, \u00a0juega y piensa, y cuando lo intentan hablar, se encuentran con un obst\u00e1culo, los adultos. Son ellos a quienes no les gusta conversar sobre este tema, quiz\u00e1s por todo aquello que se ha aprendido de la familia, sociedad y cultura; se les complica, muchas veces por la dificultad de comprender este proceso final de la vida, tal vez por la complejidad de explicarla y aceptarla como un evento natural, posiblemente por eso se prefiere evadirla quit\u00e1ndole la oportunidad a los peque\u00f1os de comprenderla.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s f\u00e1cil charlar sobre la vida y de sus eventos, como la importancia de cuidar la salud, cuidado est\u00e9tico del cuerpo, la fortaleza de la juventud, los \u00e9xitos, la alegr\u00eda, la paz, etc\u00e9tera.\u00a0 Sin embargo, en la vida \u00a0todo es un c\u00edrculo, como lo expresa la doctora K\u00fcbler, el d\u00eda sigue la noche y la primavera al invierno. Es decir, la finitud llegar\u00e1 aunque no se espere; la muerte, es como la oscuridad. Mientras la luz existe vemos todas las cosas dentro de la iluminaci\u00f3n, ya sean buenas o malas, agradables o desagradables; pero cuando existe la tiniebla, no vemos las cosas pero sabemos que siguen ah\u00ed.<\/p>\n<p>La forma en que vive el ni\u00f1o el duelo depender\u00e1 de las conductas de los adultos vivientes cercanos. Es por eso que se debe primero, tener en claro la postura de una concepci\u00f3n conceptual filos\u00f3fica o espiritual de la muerte.<\/p>\n<p>La clave es no mentir, cuando los dolientes son cuestionados por los ni\u00f1os, creen que responder har\u00e1 que el menor sufra a\u00fan m\u00e1s, ante la presi\u00f3n de no saber qu\u00e9 decir, se hace uso de la mentira como v\u00eda de escape. Si no se tiene una respuesta, se vale expresar aceptando que no se conoce tal, que tambi\u00e9n se siente confundido e intentar explicarla con claridad, honestidad, sin eufemismo y de forma parcial, tomando en cuenta la edad cronol\u00f3gica, intelectual y emocional del peque\u00f1o, pues hablar de la muerte no s\u00f3lo se hace con palabras, sino por medio de otras herramientas como cuentos, dibujos, canciones, historias, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Es recomendable que el proceso de duelo se viva junto a los dem\u00e1s adultos afectados; no esconder el dolor mostrar\u00e1 al ni\u00f1o que tambi\u00e9n el adulto es vulnerable y se vale compartir la tristeza. Conmemorar es tambi\u00e9n de mucha ayuda y muy saludable emocionalmente, permitir los peque\u00f1os rituales inventados por el mismo ni\u00f1o, favorecer\u00e1 \u00a0la sana elaboraci\u00f3n de su duelo.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o debe saber que un d\u00eda volver\u00e1 a sentirse bien como antes, feliz, sociable, y que retornar\u00e1 su deseo de jugar y \u00a0concentrarse en los deberes escolares y que esto no significa olvidar al ser que muri\u00f3.<\/p>\n<p>Cuando se les dice que tienen que ser fuertes y valientes, vale la pena aclararles que por sentir miedo no dejan de serlos ya,\u00a0 que los valientes tambi\u00e9n tienen temor s\u00f3lo que saben qu\u00e9 hacer con eso, y atreverse a conversar sobre la muerte ayudar\u00e1 a descubrir qu\u00e9 hacer con lo que el tema provoca.<\/p>\n<p>Tener en claro siempre que dejar afuera el tema de la muerte es no contemplar un pedazo de vida y vivir con plenitud es un derecho de todos.<\/p>\n<ul>\n<li>K\u00fcbler-Ross, E. (1985) Una luz que se apaga. Editorial Pax M\u00e9xico.<\/li>\n<li>Monta\u00f1o, Orozco, N y Aguilar Morales E. (2007) La muerte y los ni\u00f1os. Una gu\u00eda para padres. M\u00e9xico: Asociaci\u00f3n Oaxaque\u00f1a de Psicolog\u00eda A.C.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Lic. Ezequiel Mart\u00ednez Mart\u00ednez. \u00bfC\u00f3mo puedo hablar de la muerte con mis ni\u00f1os? Es una de las preguntas que hacen los adultos cuando llegan por duelo a la consulta. 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