{"id":616,"date":"2019-03-27T20:09:44","date_gmt":"2019-03-28T02:09:44","guid":{"rendered":"https:\/\/cies.online\/blog\/?p=616"},"modified":"2019-03-27T20:14:55","modified_gmt":"2019-03-28T02:14:55","slug":"sebastian-autista-la-ruptura-del-sosten-narcisista-hijo-madre-a-edad-tan-temprana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cies.online\/blog\/sebastian-autista-la-ruptura-del-sosten-narcisista-hijo-madre-a-edad-tan-temprana\/","title":{"rendered":"Sebasti\u00e1n \u00bfAutista? La ruptura del sost\u00e9n narcisista hijo-madre a edad tan temprana"},"content":{"rendered":"<p>El observador<\/p>\n<p>Sebastian, lleg\u00f3 a consulta con Fran\u00e7oise Dolto en el a\u00f1o 1946, como esquizofr\u00e9nico mutista o autista, contando con 7 u 8 a\u00f1os de edad. Un ni\u00f1o triste, ap\u00e1tico, perdido, no jugaba ni se fijaba en nada; no hab\u00eda palabras dirigidas al ni\u00f1o, la funci\u00f3n simb\u00f3lica se vio perturbada, resultando en des\u00f3rdenes fisiol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>\u00bf Si Sebasti\u00e1n pudiera contar su condici\u00f3n?<\/p>\n<p>Mi nombre, Sebasti\u00e1n, me hace sentir una referencia a algo de mi. Entre mi mundo de terror se encuentra el de no poder desprender las heces; eso del cuerpo fuera de mi. No encuentro referentes a un cuerpo; los movimientos, los olores. El olor con mi madre no lo volv\u00ed a recuperar desde que ten\u00eda 4 meses de nacido. Perdido entre olores desconocidos me hac\u00edan experimentar sensaciones de cuerpo fragmentado. Es decir, cada fragmento de cuerpo funcionando por su propia cuenta, en un caos. Nada ni nadie me hace ya experimentar momentos de integraci\u00f3n o de una imagen de cuerpo oral, anal.<\/p>\n<p>Lo que como nada tiene que ver con un proceso, o sea: incorporar, introyectar (identificaci\u00f3n) y eliminaci\u00f3n. La sensaci\u00f3n no es de p\u00e9rdida, sino de desaparici\u00f3n, de no existir mas. Si defeco desaparezco.<\/p>\n<p>Versi\u00f3n de Francoise Dolto.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o hab\u00eda sido alimentado al pecho hasta los 4 meses en que coincidi\u00f3 con que la joven pareja, padres de este primog\u00e9nito, se tuvieron que mudar de casa tres veces en una semana; buscando contar con una vivienda definitiva, la madre volvi\u00f3 a trabajar. Adem\u00e1s del cambio de vivienda inici\u00f3 un cambio de cuidadoras. La tercera de estas mujeres, que en realidad ni la madre, ni el padre, ni el ni\u00f1o conoc\u00edan, lleg\u00f3 una tarde en que esta tercera cuidadora le dijo: \u201cSu ni\u00f1o est\u00e1 en el hospital, tuvo una diarrea verde a las once\u201d (190). Es en este momento que le comenta que ella hab\u00eda estado al cuidado de un beb\u00e9 que hab\u00eda muerto de eso y era la raz\u00f3n por la que inmediatamente lo hab\u00eda llevado al hospital. Al llegar donde estaba internado su beb\u00e9, le dijeron que no hab\u00edan visto diarrea pero que estaba en observaci\u00f3n. En realidad la madre lo fue describiendo como un ni\u00f1o estre\u00f1ido, \u201cal que le aterraba defecar\u201d(191); cada 15 d\u00edas, aullando de dolor, expulsaba una enorme masa fecal, que no acababa de aliviarlo. Entre indicaciones de supositorios, un m\u00e9dico le cur\u00f3 una fisura anal y luego extrajo con anestesia y en presencia de la madre, un fecaloma del tama\u00f1o de la cabeza de beb\u00e9.\u00a0 La extracci\u00f3n de este\u00a0 \u201ccuerpo extra\u00f1o fecal\u201d que hac\u00eda aproximadamente 4 a\u00f1os el ni\u00f1o llevaba y luego con el tratamiento emprendido con Fran\u00e7oise Dolto en el que le verbalizaba todo lo ocurrido en presencia de su madre, le permiti\u00f3 a Sebasti\u00e1n sentarse y encontrar placer comiendo de todo.<\/p>\n<p>En el caso de Sebasti\u00e1n cuando la madre ante los cambios de vivienda realiz\u00f3 una entrega de su hijo a las cuidadoras, al grado de ni siquiera darse cuenta de lo que le suced\u00eda. La madre record\u00f3 con Fran\u00e7oise Dolto c\u00f3mo su hijo, en el desamparo, aislado en el hospital detr\u00e1s de un cristal, qued\u00f3 irreconocible; lo explica como una falta en la imagen olfatoria, al faltarle el olor de la madre, \u201cel la buscaba, cuando la divisaba tras los cristales del recinto; al comienzo gritaba, pero al cabo de tres, cuatro d\u00edas, se hab\u00eda puesto indiferente\u201d(192). \u201cEl esquema corporal se ventila mal cuando el ni\u00f1o sufre, en la imagen del cuerpo olfativa, por no reencontrar el olor de la madre amada\u201d (192).<\/p>\n<p>En el caso de Sebasti\u00e1n el corte de la relaci\u00f3n narcisista de la madre con su beb\u00e9, fue tal que ni los referentes imaginarios del cuerpo lo ayudaban a mediatizar la situaci\u00f3n extrema; finalmente el sujeto se perdi\u00f3 por no tener un objeto para su deseo.<\/p>\n<p>Sebasti\u00e1n hab\u00eda sufrido de un desajuste de su imagen perist\u00e1ltica digestiva, cuando se vio m\u00e1s que rechazado, sin sost\u00e9n narcisista y depositado con tres cuidadoras; la tercera de las cuales recibi\u00f3 al ni\u00f1o a las 8 de la ma\u00f1ana y a las once se encontr\u00f3 con una diarrea, que dada su experiencia de muerte con otro beb\u00e9, lo llev\u00f3 al hospital. Estando Sebasti\u00e1n en el hospital aislado sufri\u00f3 una \u201cprofunda regresi\u00f3n\u201d agravada por una bronconeumon\u00eda. La imagen funcional se inmobiliz\u00f3 y no centraba la imagen funcional del tubo digestivo con el trayecto del contenido alimentario seg\u00fan el esquema corporal. De risue\u00f1o precoz se hab\u00eda vuelto triste, ap\u00e1tico, perdido, no jugaba ni se fijaba en nada. Un caso dram\u00e1tico, que en la medida que ya no hab\u00eda palabras dirigidas al ni\u00f1o, la funci\u00f3n simb\u00f3lica se vio perturbada, resultando en des\u00f3rdenes fisiol\u00f3gicos, actuando los efectos mort\u00edferos sobre la desorganizaci\u00f3n y la p\u00e9rdida de las im\u00e1genes del cuerpo; se fue perdiendo el entrecruzamiento de las im\u00e1genes del cuerpo regresivas con el esquema corporal.<\/p>\n<p>En el caso de Sebastian s\u00f3lo le fue reconocido el cuerpo como objeto, no como representante del sujeto que hay en el ni\u00f1o; \u201cde lo que se habla es de los s\u00edntomas del ni\u00f1o, pero a su persona, lamentablemente, no se le habla m\u00e1s\u201d(193). La madre le hab\u00eda hablado durante los cuatro primeros meses, pero a ra\u00edz de encontrarse trabajando, \u00e9l en el hospital y ya en el nuevo departamento, ya no le hablaba \u201cni a \u00e9l, ni de \u00e9l\u201d(193).<\/p>\n<p>Nadie hab\u00eda advertido que Sebasti\u00e1n hab\u00eda perdido su espacio de seguridad y las mediaciones por medio de la palabra de la madre, de las im\u00e1genes del cuerpo, \u201cla imagen deviene muda para \u00e9l, y lo reduce a un esquema corporal en lucha con las pulsiones de muerte\u201c(189). El s\u00edntoma aparece as\u00ed como equivalente de lenguaje destinado a los padres; es decir, eso que se calla se manifiesta en el s\u00edntoma.<\/p>\n<p>Sebasti\u00e1n, considerado como autista, el tratamiento, que consisti\u00f3 en verbalizarle todo lo sucedido delante de la madre, mostr\u00f3, como explica Dolto, considerable mejor\u00eda observada en los ajustes entre su esquema corporal y su imagen de cuerpo anal. Ahora bien, como Dolto considera, la psicosis no se cur\u00f3.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p>DOLTO, F.(1984).\u00a0 La imagen inconsciente del cuerpo. Barcelona: Paid\u00f3s, 2013.<\/p>\n<p>RABAD\u00c1N F. C. (2017). Cuando la madre le deja de hablar a su beb\u00e9. Revista Letra en Psicoan\u00e1lisis. Vol. 3, N\u00ba 1, enero- junio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El observador Sebastian, lleg\u00f3 a consulta con Fran\u00e7oise Dolto en el a\u00f1o 1946, como esquizofr\u00e9nico mutista o autista, contando con 7 u 8 a\u00f1os de edad. 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