{"id":612,"date":"2019-03-20T02:13:48","date_gmt":"2019-03-20T08:13:48","guid":{"rendered":"https:\/\/cies.online\/blog\/?p=612"},"modified":"2020-09-18T00:28:10","modified_gmt":"2020-09-18T06:28:10","slug":"nicolas-nino-con-psicosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cies.online\/blog\/nicolas-nino-con-psicosis\/","title":{"rendered":"Nicol\u00e1s \u00bfni\u00f1o con psicosis?"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\">Fotograf\u00eda con Licencias Creative Commons\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El observador<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El siguiente caso a pesar de los s\u00edntomas que indican psicosis, se trata de trauma a edad temprana. El trauma en la madre pas\u00f3 a ser el\u00a0 trauma del hijo, pero no es una psicosis.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Considerado un ni\u00f1o psic\u00f3tico, Nicol\u00e1s, contando con 6 a\u00f1os de edad, asisti\u00f3 al dispensario, donde fue atendido por Fran\u00e7oise Dolto en el a\u00f1o 1946. A los 5 meses de nacido su madre y \u00e9l se hab\u00edan quedado sin comida ni agua, solos en un vag\u00f3n de tren. Fueron separados al ser evacuados, por la guerra, en el tren que los llevaba a Nicol\u00e1s y sus cuatro hermanos mayores a encontrarse con el padre. Alrededor no hab\u00eda personas, ni vacas, ni agua, las granjas se encontraban totalmente vac\u00edas. La angustia hab\u00eda interrumpido la subida, en apariencia normal, de la leche a los pechos de la madre. Vivieron cuarenta y ocho horas espantosas en las que ademas de la inanici\u00f3n y la sed, no pod\u00eda cambiarlo de pa\u00f1ales pues ella se hallaba imposibilitada. A pesar de la extenuaci\u00f3n, esta madre siempre permaneci\u00f3 sosteniendo narcis\u00edsticamente a su beb\u00e9, en forma de yo ideal y preocupada por sus otros 4 hijos perdidos tambi\u00e9n en el camino hacia el encuentro con el padre. \u00bfC\u00f3mo es que lleg\u00f3 Nicol\u00e1s con Dolto?<\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"color: #000000;\">este ni\u00f1o parec\u00eda salvaje, indiferente, aunque no rehu\u00eda la mirada. Lo primero que sorprend\u00eda en su aspecto- y lo menciono como indicaci\u00f3n cl\u00ednica- era la pelambre que recubr\u00eda la cabeza, unos cabellos imposibles de peinar. Ten\u00eda la voz ronca, se lo ve\u00eda angustiado, vagaba sin direcci\u00f3n fija, como sus cabellos, yendo, viniendo, con los codos plegados y las rodillas medio flexionadas, deshablando; no malo, nunca mal intencionado, pero imprevisible. No era que jugara verdaderamente.\u201dTrajinaba\u201d, aqu\u00ed y all\u00ed, desplazando objetos. Hab\u00eda que vigilar todo el tiempo para que no se produjera un incidente o un accidente (186).<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Nicol\u00e1s siempre fue mirado, hay una b\u00fasqueda de ese mirar, b\u00fasqueda que contin\u00faa hasta la llegada con Dolto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Despu\u00e9s de unos cuantos meses de sesiones semanales en las que parec\u00eda repetir su muerte, los efectos del tratamiento empezaron a cambiarle el cabello que se puso flexible y peinable, al tiempo que recuperaba el ritmo de su sue\u00f1o, nunca instalado. Se puede decir que \u00a1las cosas se iban poniendo en su lugar! Lo \u00fanico que le indicaba a Dolto sobre la importancia para Nicol\u00e1s de asistir a las consultas fue que una ma\u00f1ana, a las seis, se hab\u00eda puesto en pie, tratando de vestirse, esperaba a su madre junto a la puerta. Fue recuperando la continencia diurna y luego la nocturna, la marcha con el cuerpo vertical, el placer de jugar, la expresi\u00f3n de sentimientos hacia su madre y luego la palabra, \u201cprimero gramaticalmente pobre pero adecuada a lo que suced\u00eda\u201d(186).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La cura del estado psic\u00f3tico de Nicol\u00e1s suced\u00eda despu\u00e9s de unos cuantos meses de sesiones semanales. Fran\u00e7oise Dolto se confiesa como una joven psicoanalista que estaba ah\u00ed, aceptaba y casi no comprend\u00eda. Estas sesiones finales en las que parec\u00eda repetir su muerte, se dejaba caer, una y otra vez, el ni\u00f1o cuan largo era en el piso; se echaba, permanec\u00eda un rato, se levantaba y lo repet\u00eda. Tomando notas, Dolto recuerda uno de los m\u00e1s elaborados fantasmas: se\u00f1alaba, antes de echarse, sobre su propio cuerpo su zona tor\u00e1xico-abdominal, a la altura del ombligo, \u201ccomo si un bulto la ocupara\u201d, entonces le pregunt\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Dolto- \u00bfQu\u00e9 hay ah\u00ed?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Nicol\u00e1s: Piedra( Caillon),<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Y como si este peso lo desequilibrara ca\u00eda, se quedaba un momento y en esta ocasi\u00f3n se puso a cuatro patas, gateando y luego nuevamente de pie. Dolto le pidi\u00f3 si hac\u00eda un dibujo. A lo que dibuj\u00f3: casa, ventana, un mu\u00f1eco (se se\u00f1ala), y un enorme manch\u00f3n negro sobre el cuerpo. Entonces un trazo en forma de proyectil indicaba \u201cel cuerpo que ha ca\u00eddo al suelo desde la ventana\u201d(187).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En este momento dej\u00f3 de ser cabeza, tronco, brazos, y pas\u00f3 a ser:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"color: #000000;\">un rectangulito con tres prolongaciones, \u201cpatas\u201d( como si fuera un indefinido perro sin cabeza ni cola), en el suelo, rodeado de grafismos m\u00e1s o menos cerrados, \u201chojas\u201d. Respecto de las hojas, \u201c\u00bfesto qu\u00e9 es?. El se\u00f1ala su cara, sus manos, como fragmentadas en \u201chojas\u201d en torno al \u201ccuerpo defenestrado\u201d.\u201d\u00bfQui\u00e9n es?\u201d Nicol\u00e1s se se\u00f1ala y dice: [Vis eux mord lo pas la, va las, fi, ni moi y a plus] \u201cCa\u00eddo, viejo, muerto, no hay agua, ah\u00ed est\u00e1, se termin\u00f3, no estoy m\u00e1s\u201d [Tomb\u00e9, vieux, mort, l\u00b4eau pas la, voil\u00e0 fini, ma l\u00b4a pu] (187).<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Lo primero que sorprende en el caso de Nicol\u00e1s, y que Dolto se pregunta, es c\u00f3mo la cura transcurri\u00f3 como la elaboraci\u00f3n de un trauma. \u00bfC\u00f3mo pensar esta inquietud de Dolto? La elaboraci\u00f3n de un trauma se comprende en el adulto en quien act\u00faa la represi\u00f3n propiamente dicha alrededor de los 5, 6 a\u00f1os de edad. Pero entonces en el caso de Nicol\u00e1s, de 5 meses de nacido, lo que funciona es la represi\u00f3n desde la madre. Dicho de otra manera, el deseo sosten\u00eda una forma de represi\u00f3n en ella y en el beb\u00e9. La represi\u00f3n en la madre es la del hijo. Entonces mientras en la vivencia extrema de Nicol\u00e1s la madre lo sosten\u00eda narcis\u00edsticamente, hab\u00eda presencia en sus diferentes im\u00e1genes, olfatoria, auditiva, esc\u00f3pica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Nicol\u00e1s, lleg\u00f3 con el diagn\u00f3stico de psic\u00f3tico, el an\u00e1lisis se centr\u00f3 en la elaboraci\u00f3n del trauma; la cura transcurri\u00f3 en varias sesiones en las que parec\u00eda repetir su muerte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">DOLTO, F.(1984).\u00a0 La imagen inconsciente del cuerpo. Barcelona: Paid\u00f3s, 2013.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">RABAD\u00c1N F. C. (2017). Cuando la madre le deja de hablar a su beb\u00e9. Revista Letra en Psicoan\u00e1lisis. Vol. 3, N\u00ba 1, enero- junio.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fotograf\u00eda con Licencias Creative Commons\u00a0 El observador El siguiente caso a pesar de los s\u00edntomas que indican psicosis, se trata de trauma a edad temprana. El trauma en la madre pas\u00f3 a ser el\u00a0 trauma del hijo, pero no es una psicosis. Considerado un ni\u00f1o psic\u00f3tico, Nicol\u00e1s, contando con 6 a\u00f1os de edad, asisti\u00f3 al dispensario, donde fue atendido por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1278,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"bgseo_title":"","bgseo_description":"","bgseo_robots_index":"index","bgseo_robots_follow":"follow","footnotes":""},"categories":[22],"tags":[195,55,196,197,53,151,198,200,199,201,202,203],"class_list":["post-612","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ninez-pubertad-y-adolescencia","tag-autismo","tag-dolto","tag-enfermera","tag-funcion-simbolica","tag-imagen-del-cuerpo","tag-narcisismo","tag-pediatria","tag-psicoanalisis-infantil","tag-psicosis","tag-sosten","tag-trabajador-social","tag-trauma"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/612","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=612"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/612\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1280,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/612\/revisions\/1280"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1278"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=612"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=612"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=612"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}