{"id":375,"date":"2018-05-21T16:21:04","date_gmt":"2018-05-21T22:21:04","guid":{"rendered":"http:\/\/cies.online\/blog\/?p=375"},"modified":"2018-05-28T10:15:58","modified_gmt":"2018-05-28T16:15:58","slug":"winnicott-el-tratamiento-de-ada-de-8-anos-con-conducta-antisocial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cies.online\/blog\/winnicott-el-tratamiento-de-ada-de-8-anos-con-conducta-antisocial\/","title":{"rendered":"Winnicott, el tratamiento de Ada de 8 a\u00f1os con conducta antisocial"},"content":{"rendered":"<p>Dentro de las diversas aportaciones de Winnicott a la t\u00e9cnica y a la teor\u00eda desde el psicoan\u00e1lisis, se encuentra una comprensi\u00f3n de la conducta antisocial. Para su estudio clasifica las fallas del ambiente en dos:\u00a0 privaci\u00f3n y deprivaci\u00f3n; distingue dos tipos de esta \u00faltima. En el a\u00f1o 1956 deprivaci\u00f3n simple y deprivaci\u00f3n verdadera, y en 1967 una deprivaci\u00f3n referida a la p\u00e9rdida de un marco o p\u00e9rdida de los controles y otra derivada de la p\u00e9rdida del objeto.<\/p>\n<p>Ada es llevada a consulta a causa de sus reiterados robos (1965). La enuresis no les preocupaba a los padres. Estaba condicionada su estancia en la escuela. Como viv\u00eda muy lejos, el recurso era la consulta terap\u00e9utica. Como a Winnicott le interesaba que la ni\u00f1a \u201cle abriera su coraz\u00f3n\u201d, la vio directamente sin haber entrevistado antes a la madre. Estaban presentes dos asistentes sociales psiqui\u00e1tricos y un visitante. En la mesa que se sentaron hab\u00edan varias hojas de papel de tama\u00f1o peque\u00f1o, un l\u00e1piz negro y una caja con l\u00e1pices de colores. le explica que tiene 8 a\u00f1os, que tiene una hermana mayor de 16 a\u00f1os y un hermano de 4 a\u00f1os y medio. Dijo que le gustar\u00eda dibujar pues ese era su pasatiempo favorito. Es importante destacar que esta consulta terap\u00e9utica por medio de dibujos es diferente a la de otros casos tratados por D.W. Winnicott por medio del garabateo.<\/p>\n<p>Dibuj\u00f3 varias flores en un florero, y otro dibujo con una l\u00e1mpara que colgaba del techo frente a ella, otro m\u00e1s con una hamaca instalada en el patio de recreo, con el sol y algunas nubes (dibujo 3). Estos 3 dibujos los refiere Winnicott como de poco valor ya que carec\u00edan de imaginaci\u00f3n, son figurativos; sin embargo le llama la atenci\u00f3n las nubes por su relaci\u00f3n con lo que prosigue.<\/p>\n<p>Luego dibuj\u00f3 un l\u00e1piz: \u201c \u00a1Oh, Dios m\u00edo\u00a1- exclam\u00f3-. \u00bfNo tiene una goma de borrar\u00a1 Es c\u00f3mico&#8230;algo anda mal en \u00e9l\u201d, le contest\u00f3 el analista que si estaba mal hecho podr\u00eda modificarlo, lo hizo y expres\u00f3 \u201cEs demasiado gordo\u201d<\/p>\n<ul>\n<li>Cualquier analista que lea esto ya habr\u00e1 pensado en varios tipos de simbolismos y en diversas interpretaciones posibles. En este trabajo las interpretaciones son escasas y, como se ver\u00e1, se reservan para los momentos significativos. Por supuesto, uno ten\u00eda en mente dos ideas: un pene erecto o el vientre de una mujer embarazada. Hice algunos comentarios pero ninguna interpretaci\u00f3n(305).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Dibuja una casa con sol, nubes y una planta florecida, donde Winnicott vuelve a destacar las nubes (dibujo 5). Le pide si puede dibujar una persona, dibuja a su prima mientras dice: \u201cNo puedo dibujar manos\u201d.<\/p>\n<ul>\n<li>A esta altura de la sesi\u00f3n yo confiaba cada vez m\u00e1s en que saldr\u00eda a relucir el tema de los robos, por lo que pude apoyarme en el \u201cproceso\u201d de la propia paciente. De all\u00ed en adelante, lo importante no era precisamente lo que yo dijera, sino que me adaptara a las necesidades de la ni\u00f1a y no le pidiera que ella se adaptara a las m\u00edas.<\/li>\n<li>El ocultamiento de las manos pod\u00eda relacionarse con el tema del robo o el de la masturbaci\u00f3n; ambos se relacionaban entre s\u00ed, por cuanto el robo ser\u00eda una actuaci\u00f3n compulsiva de fantas\u00edas de masturbaci\u00f3n reprimidas. (El dibujo de la prima conten\u00eda una nueva indicaci\u00f3n de embarazo, pero este tema no adquiri\u00f3 significaci\u00f3n en esta sesi\u00f3n. Nos habr\u00eda conducido al embarazo de la madre de Ada, cuando la ni\u00f1a ten\u00eda 3 a\u00f1os) (305).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Ada\u00a0 explica \u201cEst\u00e1 escondiendo un regalo\u201d. \u201c\u00bfPuedes dibujar el regalo\u201d, le pregunta el analista; dibuj\u00f3 una caja conteniendo pa\u00f1uelos (dibujo 7). \u201cLa caja est\u00e1 torcida\u201d dice Ada. \u201c\u00bfD\u00f3nde compr\u00f3 el regalo\u201d pregunta el terapeuta. Realiza el dibujo 8 que es el mostrador de John Lewis, una de las tiendas principales de Londres, al que Winnicott llama la atenci\u00f3n al lector sobre la cortina que cae en el centro del dibujo. Le pregunta por qu\u00e9 no dibuja a la se\u00f1ora que compraba el regalo, con la intenci\u00f3n de \u201cponer a prueba su capacidad para dibujar manos\u201d.<\/p>\n<p>El dibujo 9 contiene una mujer con las manos ocultas vista desde atr\u00e1s del mostrador. Desde que la imaginaci\u00f3n particip\u00f3, observa Winnicott hace notar que los trazos son m\u00e1s fuertes.<\/p>\n<ul>\n<li>\u201cMe gustar\u00eda mucho ver a la se\u00f1ora de espaldas\u201d, dije y Ada dibuj\u00f3 [el dibujo] 10. La ni\u00f1a qued\u00f3 sorprendida ante su dibujo, y exclam\u00f3: \u201c\u00a1Oh\u00a1 Tiene brazos largos como los m\u00edos; est\u00e1 tanteando en busca de algo. Lleva un vestido negro de mangas largas; es el que tengo puesto. En otro tiempo perteneci\u00f3 a mam\u00e1\u201d (308).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los dedos le recordaban a Winnicott el l\u00e1piz demasiado gordo; no formula ninguna interpretaci\u00f3n. No sab\u00eda con certeza c\u00f3mo evolucionar\u00eda la sesi\u00f3n, piensa si esto ser\u00eda todo lo que obtendr\u00eda de Ada. Durante una pausa le pregunta sobre las t\u00e9cnicas que utilizaba para dormirse, pensando el cambio entre la vigilia y el sue\u00f1o y en las dificultades de los ni\u00f1os con sentimientos conflictivos respecto a la masturbaci\u00f3n. Dibuja con cari\u00f1o el oso diciendo \u201c Tengo un oso muy grande\u201d, le cuenta que tambi\u00e9n pose\u00eda un gatito de carne y hueso, que al despertar por la ma\u00f1ana lo encontraba sobre su cama; le habla de su hermano que se chupaba el pulgar. El dibujo 12 incluye la mano del ni\u00f1o con varios pulgares para chupar, a lo que Winnicott nos comenta:<\/p>\n<ul>\n<li>Obs\u00e9rvense los dos objetos, parecidos a los pechos maternos, que ocupan el mismo lugar donde hab\u00eda nubes en dibujos anteriores. Tal vez esta figura inclu\u00eda recuerdos del hermano cuando era beb\u00e9, tendido sobre el cuerpo de la madre, cerca de sus pechos. No hice ninguna interpretaci\u00f3n (310).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Se\u00f1ala que el ritmo del trabajo conjunto decay\u00f3, como si se mantuviera en suspenso; mientras va dibujando \u201cun altimista orgulloso\u201d, acababa de ser escalado el Everest por Hillary y Tesing. Winnicott en vez de formular interpretaciones establece un nexo entre el dibujo y los sue\u00f1os: \u201c Cuando sue\u00f1as, \u00bfsue\u00f1as con escalar monta\u00f1as y otras cosas por el estilo\u201d (311) . Ada le relata un sue\u00f1o que Winnicott califica de embrollado, se lo relata y ella lo define como una pesadilla desagradable, al despertar corri\u00f3 al cuarto de los padres y se meti\u00f3 en la cama de estos el resto de la noche. Evidentemente, explica Winnicott, Ada estaba describiendo \u201cun agudo estado de confusi\u00f3n\u201d. \u201cEste fue quiz\u00e1s el punto central de la entrevista o el llegar a lo esencial de su experiencia de enfermedad mental. De ser as\u00ed, el resto de la sesi\u00f3n podr\u00eda considerarse un cuadro de recuperaci\u00f3n a partir de ese estado de confusi\u00f3n\u201d (312). Realiza el dibujo 14 que Winnicott olvida qu\u00e9 representa; mientras dibuja \u201cuna aspiridista\u201d hablaba de ara\u00f1as, de otros sue\u00f1os en los que \u201cbajaban ej\u00e9rcitos enteros\u201d de escorpiones punzantes encontrando uno enorme sobre su cama.\u00a0 El dibujo 16, uno confuso, mostraba \u201cuna mezcla de casa com\u00fan (morada fija) y casa rodante (hogar m\u00f3vil, que le recordaba las vacaciones familiares\u201d(312). El dibujo 17 es una ara\u00f1a venenosa. A pesar de que Winnicott piensa que la ara\u00f1a tiene caracter\u00edsticas con la mano y que posiblemente simbolizaba \u201ca la vez la mano masturbadora y los genitales femeninos, as\u00ed como el orgasmo\u201d(314), no hace interpretaciones. Le pregunta cu\u00e1l ser\u00eda un sue\u00f1o triste a lo que Ada contesta: \u201cAlguien result\u00f3 muerto&#8230;(sic)mam\u00e1 y pap\u00e1, pero los dos volvieron a ponerse bien\u201d, luego le dijo:<\/p>\n<ul>\n<li>\u201cTengo una caja con 36 l\u00e1pices de colores\u201d. (Fue una alusi\u00f3n a los pocos l\u00e1pices que le hab\u00eda suministrado yo y, supongo, a mi mesquindad) (314).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Ubica este momento como la fase central de la consulta terap\u00e9utica, no sab\u00eda qu\u00e9 acontecer\u00eda. Entonces Winnicott no interpreta, espera que opere \u201cel proceso preestablecido\u201d, es decir sostiene el proceso. Pens\u00f3 que tal vez la referencia a su taca\u00f1er\u00eda ser\u00eda el momento en que surgiera su impulso de robar, pero se abstiene de interpretar, mas bien se mantiene a la expectativa \u201c por si acaso Ada deseaba seguir adelante\u201d (315).<\/p>\n<p>Pasando un tiempo Ada le dice : \u201c So\u00f1\u00e9 con un ladr\u00f3n\u201d(315).<\/p>\n<p>Ubica la etapa final de la entrevista y observa los dibujos m\u00e1s audaces, \u201cQuienquiera la observara dibujar percibir\u00eda con claridad que la ni\u00f1a actuaba impelida por una necesidad y un impulso profundos. Uno casi se sent\u00eda en contacto con su inconsciente\u201d(315). En el dibujo 18 \u201cUn hombre negro est\u00e1 matando a una mujer. Detr\u00e1s de \u00e9l hay algo, una cosa con dedos o algo as\u00ed\u201d, explica Ada. El dibujo 19 contiene al asaltante con el cabello erizado, comentando \u201c Las manos de mi hermana son m\u00e1s grandes que las m\u00edas\u201d , \u201cEl ladr\u00f3n est\u00e1 robando las joyas de una se\u00f1ora rica, porque quiere hacerle un lin-do regalo a su esposa. No pod\u00eda esperar hasta ahorrar el dinero necesario(315-316). Explica Winnicott:<\/p>\n<ul>\n<li>Aqu\u00ed reaparece, en un nivel m\u00e1s profundo, el tema representado anteriormente por la mujer o muchacha que compraba pa\u00f1uelos en una tienda, para regalarlos a alguien. N\u00f3tese la inclusi\u00f3n de formas que se asemejan a las nubes de algunos dibujos previos, s\u00f3lo que ahora parecen indicar una cortina y hay un mo\u00f1o (316).<\/li>\n<\/ul>\n<p>A pesar de que el mo\u00f1o despert\u00f3 su inter\u00e9s no interpret\u00f3, \u201csi fuera desatado, revelar\u00eda algo\u201d, piensa Winnicott (317). En el dibujo 21 aparece \u201cun malabarista\u201d \u00bfquiz\u00e1s como un intento de convertir el problema no resuelto en una profesi\u00f3n? , reapareciendo la cortina y el mo\u00f1o, lo que pens\u00f3 que este mo\u00f1o simbolizaba la represi\u00f3n por lo que consider\u00f3 que \u201cestaba preparada para que alguien se lo desatara. As\u00ed pues, le pregunt\u00e9: \u201c\u00bfAlguna vez sacas (robas) cosas t\u00fa misma?\u201d (317). Lo que provoc\u00f3 una doble reacci\u00f3n, representativa de la disociaci\u00f3n; es decir por un lado responde \u201c\u00a1no\u00a1\u201d y por el otro realiza el dibujo 22 que muestra lo que hab\u00eda detr\u00e1s de la cortina, al contener un manzano con dos manzanas con pasto, un conejo y una flor. \u201cRepresentaba el descubrimiento de los pechos maternos escondidos, por decirlo as\u00ed,\u00a0 detr\u00e1s de la vestimenta de la\u00a0 madre. Ada hab\u00eda simbolizado as\u00ed una deprivaci\u00f3n\u201d (318). A lo que Winnicott responde:<\/p>\n<ul>\n<li>\u201c\u00a1Oh, ya veo\u00a1 Las cortinas eran la blusa de mam\u00e1; ahora las has atravesado y has llegado hasta sus pechos\u201d.<\/li>\n<li>En vez de responderme, Ada hizo otro dibujo (fig.23) y explic\u00f3: \u201cEste es el vestido de mam\u00e1 que m\u00e1s quiero. Todav\u00eda lo tiene\u201d .<\/li>\n<li>El vestido databa de cuando Ada era una ni\u00f1a peque\u00f1a. Lo dibuj\u00f3 como lo ver\u00eda un ni\u00f1o cuyos ojos quedaran, aproximadamente, a la altura de la parte media de los muslos maternos (319).<\/li>\n<\/ul>\n<p>El trabajo realizado hab\u00eda terminado ya solo \u201cgast\u00f3 un tiempito en \u201cvolver a la superficie\u201d, entreg\u00e1ndose a un juego que continuaba el tema de los n\u00fameros como s\u00edmbolos de fertilidad\u201d(319), realizando el dibujo 24, 25 y 26. \u201cLa ni\u00f1a estaba lista para marcharse y, como se mostraba feliz y satisfecha, pude dedicarle diez minutos a la madre, que hab\u00eda esperado durante una hora y cuarto\u201d(321). En esta entrevista encuentra que a la edad de 4 a\u00f1os 9 meses de Ada en que enferm\u00f3 su hermanito, a\u00f1o y medio menor que ella, de una enfermedad grave de la que nunca recuper\u00f3 la salud y que llev\u00f3 a que la misma hermana mayor de Ada le quit\u00f3 la atenci\u00f3n a ella para transfer\u00edrsela al hermano.<\/p>\n<ul>\n<li>En suma, pese a vivir en su propio hogar y con una buena familia, a los 4 a\u00f1os y 9 meses Ada hab\u00eda sufrido una deprivaci\u00f3n relativa que la dej\u00f3 en un estado de confusi\u00f3n. Cuando redescubri\u00f3 un sentimiento de seguridad, empez\u00f3 a robar impelida por una compulsi\u00f3n disociada que no pod\u00eda reconocer como propia (321).<\/li>\n<\/ul>\n<p>No hab\u00eda vuelto a robar en tres a\u00f1os que supo Winnicott, su aprendizaje mejor\u00f3 r\u00e1pidamente, la enuresis nocturna desapareci\u00f3 un a\u00f1o despu\u00e9s. Desde el momento que salieron de la consulta la madre sinti\u00f3 un nuevo tipo de relaci\u00f3n con ella, como la \u201crecuperaci\u00f3n de una vieja intimidad\u201d, que hab\u00eda persistido; es decir \u201cse restableci\u00f3 de veras el contacto pedido\u201d(322).<\/p>\n<ul>\n<li>En este caso, no se intent\u00f3 en absoluto inducir a la ni\u00f1a a admitir su conducta, o sea, a pasar de la disociaci\u00f3n a un \u00e1rea de comprensi\u00f3n intelectual e integraci\u00f3n. Se trabaj\u00f3 en un estrato m\u00e1s profundo; all\u00ed, la entrevista pudo producir un resultado que no fue el insight consciente ni la confesi\u00f3n, sino la verdadera curaci\u00f3n de una disociaci\u00f3n (322).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Referencias.<\/p>\n<p>WINNICOTT,D.W . (1956). La tendencia antisocial. En: Deprivaci\u00f3n y delincuencia. Buenos Aires: Paid\u00f3s, 2008.<\/p>\n<p>_____________(1965). La disociaci\u00f3n revelada en una consulta terap\u00e9utica. En: Deprivaci\u00f3n y delincuencia, ibid.<\/p>\n<p>______________(1967). Posfacio: D.W.W. sobre D.W.W., en Exploraciones psicoanal\u00edticas II.\u00a0 Buenos Aires: Paid\u00f3s, 2009.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dentro de las diversas aportaciones de Winnicott a la t\u00e9cnica y a la teor\u00eda desde el psicoan\u00e1lisis, se encuentra una comprensi\u00f3n de la conducta antisocial. Para su estudio clasifica las fallas del ambiente en dos:\u00a0 privaci\u00f3n y deprivaci\u00f3n; distingue dos tipos de esta \u00faltima. 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