{"id":313,"date":"2018-03-09T13:27:34","date_gmt":"2018-03-09T19:27:34","guid":{"rendered":"http:\/\/cies.online\/blog\/?p=313"},"modified":"2018-05-28T09:12:57","modified_gmt":"2018-05-28T15:12:57","slug":"sin-imagen-del-cuerpo-no-hay-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cies.online\/blog\/sin-imagen-del-cuerpo-no-hay-historia\/","title":{"rendered":"Sin imagen del cuerpo no hay historia."},"content":{"rendered":"<p>La historia del cuerpo, \u00bfdesde el psicoan\u00e1lisis o desde la psicomotricidad?<\/p>\n<p>Dr. Jaime Ayala V.<\/p>\n<p>En una conferencia dada en la Soci\u00e9t\u00e9 Psychanalytique de Paris (SPP) el 16 de junio de 1937, Lacan retom\u00f3 la terminolog\u00eda de Wallon, H. transformando la prueba del espejo en un \u201cestadio del espejo\u201d. En una especie de complementariedad de observaciones encontraron que el beb\u00e9 hasta los tres meses no responde ante su imagen en el espejo, al siguiente mes el beb\u00e9 observa la imagen como ajena a \u00e9l, a los seis meses sonr\u00ede a su imagen y a la de sus padres. Al d\u00e9cimo mes el beb\u00e9 extiende sus brazos hacia su imagen. Esta evoluci\u00f3n fue reportada por R. Spitz mostr\u00e1ndole m\u00e1scaras a los beb\u00e9s anotando algo similar a lo anteriormente observado por Wallon y Lacan. El acto se constituye en el juego y al mismo tiempo \u00e9ste se manifiesta como un acto en vivo, sucedi\u00e9ndose mutuamente y convirti\u00e9ndose en s\u00edmbolo y por tanto en lenguaje con cualquier expresi\u00f3n y representaci\u00f3n. As\u00ed se consuma lo escrito por Henry Wallon en su libro Del acto al pensamiento.<\/p>\n<p>Un nuevo enfoque del psicoan\u00e1lisis cl\u00ednico en la terapia de ni\u00f1os apunta hacia el juego del ni\u00f1o y el terapeuta, donde importa m\u00e1s c\u00f3mo juegan ambos que c\u00f3mo interpreta el juego el terapeuta, d\u00e1ndoles similitud a las t\u00e9cnicas psicoanal\u00edticas y a\u00a0 las de psicomotricidad.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o, adem\u00e1s de comunicar sus conflictos a trav\u00e9s del juego, con su juego elabora conflictos ps\u00edquicos, como sucede en el sue\u00f1o aunque de manera diferente a \u00e9ste, ya que en el so\u00f1ar se desconecta el aparato motor, permaneciendo las funciones ps\u00edquicas inconscientes y preconscientes. En cambio el juego es movimiento, acci\u00f3n y fantas\u00eda, consciente e inconsciente; o sea la organizaci\u00f3n ps\u00edquica es similar, en el sue\u00f1o como en el juego,\u00a0 pero su forma de proceder es diferente, logrando la misma meta, la elaboraci\u00f3n de la conflictiva psicol\u00f3gica, la realizaci\u00f3n de deseo.<\/p>\n<p>Hablando de dos conceptos esenciales de la psicomotricidad, el esquema corporal y la imagen corporal, enlazamos nuevamente las dos disciplinas, ambas los estudian y los utilizan en los procedimientos terap\u00e9uticos.<\/p>\n<ol>\n<li>Dolto define el esquema corporal como un elemento distintivo de los seres humanos, se puede decir, es igual para todos sin depender de la \u00e9poca o el lugar donde se vive, en cambio la imagen del cuerpo es singular para cada individuo, influida por su familia de origen y las vivencias suscitadas en el devenir de su existencia, es eminentemente inconsciente y resume las experiencias libidinales, emocionales del sujeto, es una especie de inscripci\u00f3n corporal de su vida.<\/li>\n<\/ol>\n<p>El entrecruzamiento del esquema corporal con la imagen corporal permite al sujeto ponerse en comunicaci\u00f3n con los otros, compartir las simpat\u00edas y las antipat\u00edas as\u00ed como tener la capacidad de ponerse en lugar del otro para entenderlo tanto en la vida diaria como en el trabajo terap\u00e9utico. Lo anterior se puede asemejar al di\u00e1logo t\u00f3nico emocional necesario para la relaci\u00f3n madre-hijo y la relaci\u00f3n paciente-terapeuta. Dolto, F. se\u00f1ala que \u201cel esquema corporal refiere al cuerpo actual en el espacio a la experiencia inmediata. Puede ser independiente del lenguaje, entendido como historia relacional del sujeto con los otros. El esquema corporal es inconsciente, preconsciente y consciente. El esquema corporal es evolutivo en el tiempo y en el espacio. La imagen del cuerpo refiere el sujeto del deseo a su gozar, mediatizado por el lenguaje memorizado de la comunicaci\u00f3n entre sujetos. Puede hacerse independiente del esquema corporal\u201d (22). Nasio, J. D., quien supervis\u00f3 con Dolto, explica la imagen corporal construida en la disposici\u00f3n del lenguaje con los otros, se constituye el enlace de la comunicaci\u00f3n interhumana. Cuando se vive con un esquema corporal sin imagen del cuerpo, la existencia se torna silenciosa y solitaria como les sucede a los psic\u00f3ticos o a los autistas. Solo la palabra que nombra puede ayudar a estos sujetos a reconocer su deseo y su presencia. Con lo anterior se puede entender la importancia del nombre propio que est\u00e1 enclavado en el narcisismo de cada quien. El fonema del nombre estructura desde lo pregenital arcaico las primeras huellas hasta las \u00faltimas del existir, aunadas a las experiencias de placer y displacer donde se guardan m\u00faltiples emociones mezcladas con memorias olfativas, auditivas, visuales, t\u00e1ctiles, cenest\u00e9sicas.<\/p>\n<p>La historia del cuerpo se ubica en la imagen corporal y \u00e9sta a su vez se encuentra en el Yo del sujeto, le da forma y podemos decir que es su n\u00facleo. La historia del Yo se inicia con las primeras percepciones desde el nacimiento, todo lo significativo se inscribe como huellas libidinales en el cuerpo inconsciente, constituyendo la imagen del s\u00ed mismo, la que se forma durante toda la vida sin que lo advirtamos. En el mismo sentido se establecer\u00e1 el sentimiento de estima propio de cada quien, donde se agregan las opiniones y las relaciones con los otros. La imagen del cuerpo, su libidinizaci\u00f3n, da coherencia a las estructuras, permiti\u00e9ndole al sujeto incorporar los cambios sufridos con el transcurrir de la vida. Sin cuerpo no hay historia, enfatiza Aulagnier, P.<\/p>\n<p>Alteraci\u00f3n del esquema y de la imagen corporal.<\/p>\n<p>Cuando la imagen corporal no se ha conformado suficientemente, se da origen a una gama amplia de patolog\u00edas, desde las psicosis y el autismo pasando por los padecimientos psicosom\u00e1ticos, las neurosis y las patolog\u00edas lim\u00edtrofes como los trastornos de la alimentaci\u00f3n, las adicciones y las perversiones y se dificulta la aceptaci\u00f3n de los cambios del cuerpo biol\u00f3gico en la adolescencia, en la edad madura y en la vejez con todas sus limitaciones.<\/p>\n<p>Una funci\u00f3n imprescindible de la imagen corporal es ser la imagen er\u00f3tica donde se centra la percepci\u00f3n del placer y el displacer. El ni\u00f1o, ya no el beb\u00e9, enfrenta comportamientos erotizados arcaicos inconscientes de los padres que erotizan al hijo. Para el ni\u00f1o en v\u00edas de crecimiento es importante que el deseo incestuoso hacia los padres sea prohibido por \u00e9stos y lo tomen a su cargo como adultos para liberar al ni\u00f1o de esa responsabilidad, concedi\u00e9ndole la autonom\u00eda conveniente del deseo incestuoso. Todo lo anterior son momentos y procesos claves en la estructuraci\u00f3n y constituci\u00f3n del sujeto desde el anclaje en lo motor y psicomotor como eje en la libidinizaci\u00f3n y elevaci\u00f3n del cuerpo y el sujeto con el propio nombre.<\/p>\n<p>El art\u00edculo muestra el proceso de estructuraci\u00f3n del aparato ps\u00edquico desde la \u00f3ptica de diversos autores psicoanal\u00edticos y de H. Wallon como una pieza fundamental de la psicomotricidad. Se revisan conceptos de la relaci\u00f3n del beb\u00e9 reci\u00e9n nacido con el mundo exterior donde necesariamente se incluye al otro, la madre como elemento clave. La satisfacci\u00f3n de las pulsiones del yo y las sexuales y la funci\u00f3n del narcisismo en la formaci\u00f3n del psiquismo y el esquema y la imagen del cuerpo se tratan desde diversos autores. La noci\u00f3n de imagen corporal se menciona para posteriormente plantear la importancia de estas bases te\u00f3ricas en la pr\u00e1ctica psicomotriz y en la psicoterapia psicoanal\u00edtica.<\/p>\n<p>AYALA, V. J. Bases Psicoanal\u00edticas de la Psicomotricidad.\u00a0 Revista Psicomotricidad, Movimiento y Emoci\u00f3n (PsiMe) \/ Vol. 2, No. 1, 2016.\u00a0 <a href=\"http:\/\/cies-revistas.mx\/index.php\/Psicomotricidad\/article\/view\/40\/DPf\">http:\/\/cies-revistas.mx\/index.php\/Psicomotricidad\/article\/view\/40\/DPf<\/a><\/p>\n<p>Referencias.<\/p>\n<p>AULAGNIER, P. (1975). La Violencia de la Interpretaci\u00f3n. Buenos Aires: Amorrortu, 1990.<\/p>\n<p>DOLTO, F. (1984). La imagen inconsciente del cuerpo. Barcelona: Paid\u00f3s, 1984.<\/p>\n<p>LACAN, J. (1963). Escritos 1. M\u00e9xico: Siglo XXI, 1980.<\/p>\n<p>NASIO, J. D. (2008). Mi cuerpo y sus im\u00e1genes. Buenos Aires: Paid\u00f3s, 2008<\/p>\n<p>SPITZ, R. (1965). El primer a\u00f1o de vida del ni\u00f1o. M\u00e9xico: Fondo de cultura econ\u00f3mica, 1998.<\/p>\n<p>WALLON, H. (1942). Del Acto al pensamiento. Buenos Aires: Lautaro, 1965.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia del cuerpo, \u00bfdesde el psicoan\u00e1lisis o desde la psicomotricidad? Dr. Jaime Ayala V. En una conferencia dada en la Soci\u00e9t\u00e9 Psychanalytique de Paris (SPP) el 16 de junio de 1937, Lacan retom\u00f3 la terminolog\u00eda de Wallon, H. transformando la prueba del espejo en un \u201cestadio del espejo\u201d. En una especie de complementariedad de observaciones encontraron que el beb\u00e9 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":317,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"bgseo_title":"La imagen del cuerpo visto desde el Psicoan\u00e1lisis y la Psicomotricidad.","bgseo_description":"El esquema corporal y la imagen del cuerpo enlazados en dos disciplinas.","bgseo_robots_index":"index","bgseo_robots_follow":"follow","footnotes":""},"categories":[2],"tags":[29,19],"class_list":["post-313","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-psicomotricidad","tag-cuerpo","tag-psicomotricidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=313"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":315,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313\/revisions\/315"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/317"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cies.online\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}