{"id":1189,"date":"2020-08-24T07:00:15","date_gmt":"2020-08-24T13:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/cies.online\/blog\/?p=1189"},"modified":"2020-08-24T01:33:54","modified_gmt":"2020-08-24T07:33:54","slug":"spitz-el-hospitalismo-y-la-depresion-anaclitica-un-analisis-desde-las-etapas-y-los-organizadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cies.online\/blog\/spitz-el-hospitalismo-y-la-depresion-anaclitica-un-analisis-desde-las-etapas-y-los-organizadores\/","title":{"rendered":"Spitz, el Hospitalismo y la Depresi\u00f3n Anacl\u00edtica, un an\u00e1lisis desde las etapas y los organizadores"},"content":{"rendered":"<p>Por: .Jimena Ayala Rabad\u00e1n<\/p>\n<p>Ren\u00e9 Spitz, a lo largo de su an\u00e1lisis del desarrollo de los ni\u00f1os, trabaj\u00f3 en hospitales y orfanatos donde logr\u00f3 notar dos fen\u00f3menos relacionados, pero diferentes, la depresi\u00f3n anacl\u00edtica y el hospitalismo.<\/p>\n<p>La depresi\u00f3n anacl\u00edtica la observ\u00f3 junto con su colega Katherine M. Wolf, en un conjunto de 160 ni\u00f1os, de los cuales 34 hab\u00edan sido separados de su madre posterior a haber permanecido, por lo menos, 6 meses con ellas. Estos ni\u00f1os, presentaban un cuadro cl\u00ednico que se agudizaba mes con mes tras la separaci\u00f3n. Al principio estaban llorones y exigentes aferrados al observador, el segundo mes el llanto se transformaba en un chillido y hab\u00eda datos f\u00edsicos como p\u00e9rdida de peso y falla de<strong> medro <\/strong>que podr\u00edan hablar de un proceso cr\u00f3nico.<\/p>\n<p>El cambio m\u00e1s dr\u00e1stico ocurr\u00eda a los tres meses, donde ahora a los beb\u00e9s los describe con rostro r\u00edgido, con un retraso m\u00e1s profundo, con insomnio y dec\u00eda que se la pasaban acostados boca abajo en sus cunas. Por todo esto, probablemente su sistema inmunol\u00f3gico se ve\u00eda deprimido y mostraban datos de infecciones recurrentes. Tambi\u00e9n not\u00f3 que si el ni\u00f1o encontraba un sustituto aceptable antes del tercer al quinto mes, el trastorno desaparec\u00eda.<\/p>\n<p>Aunque el hospitalismo tiene similitud con la depresi\u00f3n anacl\u00edtica, estos dos son diferentes. Spitz describe al hospitalismo en un momento diferente, cuando \u00e9l estaba trabajando en un orfanato, donde observ\u00f3 a 91 lactantes que resid\u00edan en este. Estos hab\u00edan sido criados al pecho por su madre durante los primeros 3 meses de vida, siendo destetados a esta edad, confin\u00e1ndose a los cuidadores del orfanato. A diferencia de los de la depresi\u00f3n anal\u00edtica estos eran ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os.<\/p>\n<p>En el orfanato, a pesar de recibir los cuidados b\u00e1sicos materiales como alimentaci\u00f3n, alojamiento e higiene, la atenci\u00f3n afectiva se ve\u00eda diezmada por la escasez de cuidadores que estaban a cargo de todos los ni\u00f1os llevando a un cuadro similar al de la depresi\u00f3n anacl\u00edtica, pero con un proceso m\u00e1s acelerado, presentando evidente retraso psicomotor.<\/p>\n<p>Spitz describ\u00eda a estos ni\u00f1os, con una pasividad total y un rostro vac\u00edo de expresi\u00f3n. Menciona que al final del segundo a\u00f1o de vida el nivel de desarrollo estaba disminuido en un 45% de los esperado. Muchos de ellos estaban desnutridos y ten\u00edan poca resistencia a infecciones. De los ni\u00f1os observado, que \u201cpadecieron\u201d hospitalismo, 37% murieron en los dos primeros a\u00f1os de vida.<\/p>\n<p>Como se mencion\u00f3 anteriormente, una diferencia entre la depresi\u00f3n anacl\u00edtica y el hospitalismo, ser\u00e1 la edad en la que los ni\u00f1os sufren el aislamiento afectivo. Podemos notar que entre m\u00e1s peque\u00f1os, los s\u00edntomas son m\u00e1s graves. Esto se podr\u00eda describir desde las etapas que plantea el mismo Spitz.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o en los primeros tres meses de vida, pasara por la primera etapa conocida como preobjetal, en esta el ni\u00f1o presenta un narcisismo primario donde todo lo reconoce como parte de \u00e9l mismo, a trav\u00e9s de una <em>recepci\u00f3n<\/em> interna. A los 3 meses el beb\u00e9 generar\u00e1 el primer organizador que es la sonrisa social dando pie a la segunda etapa, llamada precursora del objeto. Los ni\u00f1os del hospitalismo (de 3 meses) y de la depresi\u00f3n anacl\u00edtica (mayores de 6 meses) ambos habr\u00edan pasado ya en su mayor\u00eda por esta etapa, permiti\u00e9ndoles tener ya no s\u00f3lo una <em>recepci\u00f3n<\/em> interna, si no tambi\u00e9n una <em>percepci\u00f3n<\/em> externa, siendo la sonrisa social la muestra de esta reacci\u00f3n ante los est\u00edmulos externos. Dicho de otra manera, el ni\u00f1o ahora comienza a reconocer entre lo interno y externo.<\/p>\n<p>A diferencia de los ni\u00f1os del hospitalismo, los de la depresi\u00f3n anacl\u00edtica ya estar\u00e1n m\u00e1s avanzados en esta segunda etapa precursora del objeto. A los 6 meses las respuestas de placer y desagrado se extienden a un mayor n\u00famero de est\u00edmulos y se hacen m\u00e1s prominentes. Entre los 6 y 8 meses, edad de los ni\u00f1os de la depresi\u00f3n anacl\u00edtica, el beb\u00e9 comienza a diferenciar entre amigo y extra\u00f1o, donde ahora deciden o no contactarse con el desconocido. En este caso han avanzado m\u00e1s en su identificaci\u00f3n de los rostros, y en la identificaci\u00f3n del medio externo que la madre, normalmente, es la encargada de ayudar a interpretar. Son ni\u00f1os que tienen un yo m\u00e1s desarrollado, que los ni\u00f1os del hospitalismo, contando, probablemente, con m\u00e1s defensas para poder enfrentar las adversidades.<\/p>\n<p>Considero que el termino de organizadores, puede ayudar a entender la diferencia entre estos dos sucesos, del proceso del aislamiento afectivo. Spitz menciona, los organizadores son an\u00e1logos a un t\u00e9rmino embriol\u00f3gico. Estos son momentos en el desarrollo donde se unen varias l\u00edneas. Da el ejemplo de c\u00f3mo antes del desarrollo de un organizador, podemos trasplantar un tejido de un lugar a otro y se desarrollar\u00e1 igual que los tejidos que lo rodean, en cambio, si se trasplanta este mismo tejido posterior a que el organizador se haya desarrollado, el tejido se desarrollar\u00e1 en la misma direcci\u00f3n que hubiera llevado en su localizaci\u00f3n original.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos entender, que el contar con m\u00e1s organizadores da estructuras m\u00e1s s\u00f3lidas que permiten que, a pesar de ser cambiado de ambiente, el ni\u00f1o se desarrollar\u00eda igual que en el ambiente anterior generando una depresi\u00f3n anacl\u00edtica, en cambio, si no cuenta con el organizador, como en los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os, estos se desarrollar\u00e1n conforme a lo que los rodea en este nuevo ambiente generando un hospitalismo.<\/p>\n<p>Ambos casos, tanto el hospitalismo como la depresi\u00f3n anacl\u00edtica, hablan de la importancia de las relaciones afectivas desde la infancia m\u00e1s temprana y c\u00f3mo su carencia puede desembocar en estos dos padecimientos. Tambi\u00e9n confirma la importancia de los organizadores y c\u00f3mo avanzar en las etapas nos permite tener bases m\u00e1s s\u00f3lidas para desarrollarnos de manera efectiva ante el medio externo. Un ni\u00f1o preobjetal sufrir\u00e1 una depresi\u00f3n mayor al aislarse del afecto, que un ni\u00f1o m\u00e1s cercano a la etapa objetal gracias al desarrollo ganado y la presencia de organizadores que indican que hay, una mayor estabilidad ps\u00edquica del yo.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda.<\/p>\n<p>SPITZ, R. (1958). El primer a\u00f1o de vida del ni\u00f1o. G\u00e9nesis de las primeras relaciones objetales.\u00a0 Madrid: Aguilar, 1972.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: .Jimena Ayala Rabad\u00e1n Ren\u00e9 Spitz, a lo largo de su an\u00e1lisis del desarrollo de los ni\u00f1os, trabaj\u00f3 en hospitales y orfanatos donde logr\u00f3 notar dos fen\u00f3menos relacionados, pero diferentes, la depresi\u00f3n anacl\u00edtica y el hospitalismo. 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