Psicología

¿Qué es la parentalidad?

Mtro. Daniel David Echaniz López.

El Consejo de Europa ha promovido la Recomendación Rec. 2006, 19 sobre políticas de apoyo al ejercicio positivo de la parentalidad. (Consejo de Europa, Comité de Ministros, 2006), explica que la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño recoge el derecho del niño a la protección (a ser tratado sin violencia) y el derecho a la participación (respeto a sus opiniones). También subraya la importancia de que cada niño desarrolle al máximo su potencial y reconoce que las necesidades relacionadas con el desarrollo evolucionan en el tiempo y según las distintas etapas de su vida. De acuerdo con las disposiciones de la CDN padres y madres deben proporcionar a sus hijos e hijas cuidado, educación, protección, estructura y reconocimiento como personas con derechos propios y capacitarlos para que actúen como individuos.

La parentalidad significa educar a los niños de forma que puedan desarrollarse lo mejor posible en el hogar, en el colegio, con los amigos y en la comunidad. Los niños hacen todo mejor cuando sus padres se muestran cariñosos y comprensivos, pasan tiempo con ellos, conocen su vida y comprenden su conducta, esperan que cumplan las normas, les animan a comunicarse abiertamente y reaccionan ante las malas conductas aplicando medidas adecuadas y explicaciones en lugar de castigos severos.

No obstante los cambios sociales, rápidos y profundos, conllevan un aumento de las demandas sobre la familia por parte de los empleadores, las autoridades públicas y los medios de comunicación incluso por parte de los propios miembros de la familia. Muchas de estas demandas son nuevas y todas aquellas personas implicadas en la parentalidad en el momento actual necesitan información, ayuda y habilidades que les permitan valorar su potencial y el de sus hijos. Por este y otros motivos, las políticas públicas deben asumir un papel activo en materia de parentalidad concediéndole mayor importancia y más apoyo.

La parentalidad es una etapa de la vida familiar que se produce en un contexto preciso y que crea vínculos entre los miembros de la familia. La parentalidad incluye un fuerte componente “social”. Aunque en muchos aspectos, es algo privado, también es configurada por la opinión y las expectativas de la sociedad y por el modo en que las autoridades públicas definen y establecen las políticas públicas.

Es una actividad en la que las experiencias y los planteamientos de los padres y las madres difieren a menudo, al igual que los de las niñas y los niños. La parentalidad  favorece el desarrollo de relaciones paterno-filiales beneficiosas y la optimización del potencial de desarrollo del niño.

Capano, A. y Ubach, A. (2013), afirman que respecto a la parentalidad es importante reconocer que todo padre, madre o quien se encuentre en su lugar, sin duda, pretenden ser correctos con sus hijos, cumplir adecuadamente con su rol y ejecutar acertadamente sus funciones parentales. Es claro que ser padre o madre lleva por momentos a vivir altos niveles de satisfacción y beneplácito, no obstante esto, también existen en otras situaciones importantes niveles de tensión y sufrimiento, experiencias que generan frustración, renuncias e insatisfacciones.

Hay padres que han atravesado situaciones difíciles de sobrellevar como corolario de la relación con sus hijos y en esos momentos tal vez no supieron cómo resolverlas, quizás no hayan contado con la ayuda necesaria para afrontar dichos desafíos, que van desde pequeñas situaciones de la vida cotidiana a otras muy estresantes y dolorosas. Sin duda la tarea es complicada, no sirve la improvisación y se requiere en muchas oportunidades de destrezas específicas para afrontar los desafíos. De haber recibido algún tipo de ayuda en esos momentos de duda, confusión, angustia.

Es allí donde, en muchas ocasiones, se produce el distanciamiento, una fractura relacional entre padres e hijos. Nos encontramos entonces y sólo a modo de ejemplo, con algunos padres y madres con un estilo educativo con características rígidas, inflexibles, alejado de las necesidades de los chicos, autoritario.

Otros padres y madres que han renunciado a realizar sus funciones parentales, han desertado al ejercicio de la autoridad, del rol protagónico que todo padre y madre debería tener en la educación de sus hijos, ejerciendo una disciplina “light” o “diluida”. Son adultos que ejercen sus funciones desde un estilo educativo permisivo o negligente contemplativo y por momentos pasivo.

¿Cuándo surgió el término de parentalidad?¿Habrá algún estilo mejor que otros? ¿En las diferentes culturas predomina una forma de parentalidad sobre otra? ¿Qué otras formas de parentalidad existen?

Referencias.

CAPANO, A., y Ubach, A. (2013). Estilos parentales, parentalidad positiva y formación de padres. Ciencias Psicológicas VII (1): 83 -95. Universidad Católica del Uruguay.

CONSEJO DE EUROPA, Comité de Ministros (13 de diciembre de 2006). Recomendación Rec (2006)19 del Comité de Ministros a los Estados Miembros sobre políticas de apoyo al ejercicio positivo de la parentalidad. Disponible en:http://www.msps.es/politicaSocial/familiasInfancia/docs/recomendacion.pdf

ECHANIZ L. DD. (2018). Terapia psicomotriz: el cuerpo en la relación parental. Tesis de Maestría en Psicomotricidad. Ciudad de México: CiES, 2018.

    1 Comment

  1. Soy trabajadora social y actualmente curso una licenciatura en educación preescolar, ni siquiera conocía el termino de Parentalidad, disculpe mi ignorancia, pero me parece un buen articulo y termino que los padres en general deberían conocer para conocer mejor a sus hijos y apoyarlos y no se rompan los vínculos familiares.
    Gracias por ilustarme.

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